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Cumbre del Mckinley 6195m (Alaska)
por Adriano Martin

Comenzamos este 2006 con buen pie. Adriano (Pincho) y Jesús lograron coronar la cima del Mckinley, el pasado 1 de Junio, subieron por la ruta West Rib, un Grado III de la cara Oeste, su objetivo era ascender por la Cassin, pero aún no sabemos que fué lo que sucedió en su intento que les hizo cambiar de planes, y llegar a la cumbre por la west Rib, una ruta de menor dificultad.

Adriano y Jesús se encuentran en este momento en un Hospital de Ancorech (Alaska), hoy mismo Tamis Sport ha contactado telefónicamente con ellos, según nos confirma Adriano tiene 8 dedos de las manos afectados por congelaciones, la gravedad de las mismas, según la opinión  de los doctores de ese hospital, consideran que no tendrán que amputar, quizás, algún raspado. 

Según nos cuenta el propio Adriano, hizo mucho viento, también, que subieron  2000 m de desnivel en muy poco tiempo (desde la cota 4200 m  a  6200 m ), que le causó bastante deshidratación,  más el hecho de quitarse los guantes gruesos y quedarse solo con los finos para poder hacer fotos con una temperatura de -40º a -45º, cree él, que ha sido el motivo de las lesiones, aunque en el momento no notó nada, fue en la bajada cuando observó que tenia los dedos tocados, comentándoselo a Jesús

Cuando llegaron al campo avanzado a 5200 m, se encontraron allí al Almeriense Javier Campos y a Fernando Vivancos de Granada, que habían hecho cumbre el día anterior, por la ruta normal (West Butres). Adriano nos pide que comentemos, la gran ayuda, que estos les brindaron, hidratándolos inmediatamente, haciéndole entrar en calor,  coordinando la ayuda necesaria para poder bajar a Adriano en helicóptero y avisar al hospital de Ancorech. También nos comenta que el día anterior rescataron a dos alpinistas rusos famosos, que intentaban abrir una ruta (Valery Babanov) por causa del mal tiempo. Hoy salen para España y trasladarán a Adriano a un hospital especializado en Zaragoza (clinica MAZ, doctor Arregui esp.en congelaciones). Esperemos que todo salga bien.

Desde Tamis nuestras mas sinceras felicitaciones a estos cuatro montañeros, dos expediciones de Almeria y Granada que en las mismas fechas han logrado la cumbre mas alta de America del Norte. La West Rib al McKinley supone un grado III de Alaska (las vías del Denali llegan hasta V). Se trata de un recorrido de  5 KM de arista, a la que se accede desde el Glaciar Kahiltna, recorrido por los alpinistas que ascienden por las vertiente Oeste (como el conocido West Butress). Para alcanzar la ‘rib’ propiamente dicha hay que superar algunos muros de nieve y hielo de gran inclinación, y sobre la arista se progresa sobre roca de hasta IV o mixto. Por lo demás cuenta con las dificultades generales del mcKinley: temperaturas bajísimas y tormentas repentinas y de gran intensidad, que pueden durar una semana.

EL RELATO DE ADRIANO

Esta crónica es de los 2 últimos días de la expedición, 27 y 28 de Mayo, ya en el Medical Camp, y habiendo realizado toda la aproximación en 4 días, siempre en estilo alpino, sin porteos ni depósitos, fieles a nuestro estilo.

El día 28 de Mayo, a las 6,30 de la mañana, tras 14 horas de ascenso y 2050 m. de desnivel, llegamos a cumbre en solo 8 días. Escogimos la vía West Rib (alaskan grade 4), como “calentamiento”, o sea,  aclimatación, tras subir un par de veces por encima de los 5000 m., y encontrarnos en buena forma. Habíamos quedado 2 días antes con Javier Campos (Almería) y Fernando Vivancos (Sherpa-Granada) para atacar con ellos por la normal, pero la meteo adversa nos impidió subir a donde ellos se encontraban. Aprovechando una ventana de buen tiempo que se abrió el 27 por la tarde, tras una mirada de complicidad, Jesús y yo nos decidimos a atacar la cumbre desde el Medical Camp (4150 m.) de un tirón, andando toda la noche ártica (penumbra) hasta llegar a cima y bajar del tirón por la via normal de ascenso, con la idea de si todo hubiese salido según lo previsto y tras un día de descanso haber iniciado la aproximación a la Arista Cassin.

A las 16,15 h. iniciamos la ascensión. abriendo huella desde casi el inicio de la vía, y con sol hasta las 12 de la noche y -15ºc. La vía discurre por una amplia arista, cortada por varios corredores con unos 800 m. de mixto moderado, saliendo posteriormente a un corredor de nieve que si bien no es técnicamente difícil, el estado de la nieve, totalmente venteada, con unas placas de viento de miedo y hundiéndonos en muchos sitios hasta las rodillas, hacia pensar en los movimientos a realizar. A las 12,30, la temperatura era de -30ºc,(había bajado 15ºc en media hora), y a partir de las 3 de la madrugada, -45ºc y rachas de viento de más de 60 km/h.

Visibilidad perfecta, pero creo que hemos escogido uno de los días mas fríos de la temporada, de hecho ese día solo haremos cumbre Jesús y yo. Sobre las 3 de la mañana y unos  5850 m, cavamos una pequeña cueva de nieve, justa para los dos encogidos, y pasamos una hora y media hidratándonos y descansando, esperando que pasase  un poco el frío y viento, pero viendo que no amainaba, seguimos con toda la ropa que llevábamos puesta, por los últimos tramos del corredor cerrado casi en la salida por una impresionante cornisa de hielo y unos 60/65º de inclinación hasta el Football Fill, 6.000 m.

De ahí a la cumbre, por su impresionante arista somital, ya por fín con los primeros rayos de Sol dándonos en la cara, y haciendo reaccionar el cuerpo, un viaje en que ni la fatiga acumulada ni la hipoxia nos podían quitar ya. Son las 6,30 de la mañana, y ya nada hay por debajo de nosotros en todo un continente, no se puede describir con palabras.

Tras las fotos de rigor, bajamos al Football Fill, lugar donde me percaté que a mis dedos algo les pasaba, pues no terminaba de poder moverlos; tras guardar el piolet en la mochila para poder correr por la via normal, y que en dos horas y 1000 m de desnivel de bajada pudiera llegar al High Camp, donde estaban los dos amigos andaluces e intentar recalentar mis dedos e hidratarnos, pues llevábamos solamente bebido 1,5 l. en 17 horas. Allí ya nos dijeron que ellos habían hecho cumbre el día anterior por la normal, así que, alegría doble, no hay que perder el entusiasmo y la alegría de vivir por nada. Tras 2,5 l. de liquido que me “hicieron beber”, y una rápida visita medica de un Ranger americano, montamos un dispositivo de rescate, que aunque bajé por mis propios medios, siempre es de agradecer. Y lo que sigue es ya otra historia que acabará si todo sale bien dentro de entre 30 y 40 días. Gajes del oficio.

Foto: Catalanes Joan y Eduard, dos de los tres bomberos de montaña que me echaron una mano. El tercero sale en la foto del hospital

Lo único que os pido es que las fotos no se vayan a cualquier persona, que luego te llevas sorpresas y ves tus fotos por cualquier sitio, y si no que pongan la foto del autor. Ah: ¿sabíais que la Junta ha dado 50.000 € a 2 sevillanos para ir al Mackinley? ¡!!!!!!! 50.000 ¡!!!!!! Con ese dinero subo el Everest yo y puede que ganase dinero..
Un saludo y muchas gracias por vuestro interés, nos vemos en persona en unos días (bastantes ehhhhhhhhhhhh)